11 oct. 2010

NEGOCIO F.C. الأعمال روفرز


"Empiezo dirigiendo al Villarreal, me atraía su afición, su equipo y el nombre que se ha hecho en Europa los últimos años. Planifico la plantilla, organizo la pretemporada y pongo a punto al equipo en los entrenamientos.
Contrato personal para los distintos departamentos del club (marketing, cantera, representante de aficionados, médico…) y amplio el estadio para que la afición no se pierda el ilusionante proyecto que se está formando. Mi personal vende las vallas publicitarias que quedan disponibles, cosa que agradece la economía del club.
Llega el primer partido de liga, que gano con solvencia gracias a mis inteligentes cambios tras el descanso, pero ese partido sólo fue un espejismo para como iba a ir la temporada. Empiezo a perder, la asistencia del estadio va bajando jornada a jornada, la moral de los jugadores decae y todo son problemas. No parece que haya solución y el equipo parece abonado a no salir de abajo. Yo empiezo a cansarme y la ilusión con la que empecé ha desaparecido totalmente.
Entonces, yo, cansado y estresado, le doy al botón “salir” y vuelvo a la página principal del juego manager, preparado para empezar otra partida con otro club.”


Por suerte, esto contado, solo era un juego, ya que de haber sido real hubiera arruinado al club hundiéndolo de nuevo en el pozo de la segunda división, desilusionado a una afición volcada con su equipo…

Parece que este juego, en el que te conviertes en manager general del club que quieras, no pasa nunca de ser ficción. Pero estamos muy equivocados.
Hay personas que convierten el manager en realidad, y compran clubes de fútbol como si compraran estampitas en el quiosco.

Ejemplo en ligas “grandes” son el Chelsea del ruso Abramóvich, el Manchester City del multimillonario Nombreimpronunciable y hace poco lo hemos vivido muy cerca con la compra del Málaga CF a cargo de un millonario venido de oriente, pero que no es precisamente un rey mago (aunque pueda comprar todas las cosas comprables).
Dudo mucho que el nuevo dirigente del Málaga conociese al equipo de la costa del sol hace sólo un año, conocería al Madrid, Barcelona, Inter, Liverpool….y Al-Jazzira como mucho. Pero los aficionados del Málaga, los que sienten los colores de verdad, están muy ilusionados, algunos hablan incluso de pelear con los grandes codo con codo en los próximos años, idolatran a su jeque que va a llevar al Málaga a la gloria.

Entiendo su ilusión, pero bajo mi opinión, seré muy tradicional o sentimental, no sé, creo que los dirigentes de un club de fútbol deben sentir los colores del equipo al que manejan a su antojo. Si le va mal, todos los que conforman el equipo deben remar juntos, unidos por el amor que sienten por su equipo, que desde chico van a ver con sus padres y abuelos, para salir de los problemas, como ha sido siempre. Ha saber dónde irán a parar y cuanto tardan en salir pitando en cuanto las cosas no salgan bien y los beneficios no lleguen.
Pero esto del fútbol está cambiando y ahora vemos hasta bien que unos extranjeros desconocidos se adueñen de nuestro equipo y haga con él lo que le plazca utilizando todo lo que lo rodea para conseguir sus objetivos y beneficios.
Aunque todo depende de los resultados, y si el Málaga gana la liga pedirán hasta la santificación musulmana del jeque, como ha ocurrido con el Chelsea de Abramóvich, que se ha convertido en un grande de Europa a base de talonario, en vez de sentimiento e historia.

Solo me queda decir que suerte a todos aquellos clubes dirigidos por personajes que no sienten afecto por la empresa que dirigen y que su juego, el de comprar clubes y convertir el mundo del fútbol en un manager de consola no acabe en GAME OVER. Pero si acaba mal estos “juecillos de ricos” que Dios (o Alá) pille a todos los aficionados confesados.

1 comentario:

  1. desgraciadamente, ultimamente el futbol es negocio 99% y sentimiento un 1%...

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